
Un pequeño niño de hermosos ojos y muy brillantes cabellos. ése es el recuerdo que tengo de mi querido primo Diego, ahora ya era un hombre y quiso Dios tenerlo a su lado. Pienso en su madre quizás porque soy madre también, y sé el inimaginable dolor que debe haber en su corazón. Quisiera consolarte mi querida Chelo pero no hay consuelo posible ante tanta tristeza, sólo puedo a través de la distancia. sufrir contigo, rezar contigo. te quiero mucho. Y dar mis condolencias a su Papá mi querido Tío Diego, a sus hermanas, su esposa y sus hijitos.
Quisiera contarles algo que me sucedió después que muriera mi amado padre, confieso que tenía rencor en mi alma, rencor contra el mundo, contra el destino...contra todo. Hasta con mi mismo padre. cómo podía haberse ido y dejarme sola? trataba de no pensar en él, no le rezaba porque sería como aceptar su muerte. Una noche muy tarde. estaba en mi cuarto leyendo, no podía conciliar el sueño, entonces apagué la luz y me dispuse a dormir. Pero sentí una opresión...algo extraño, no soy miedosa pero era claro que algo había en mi cuarto, algo como una presencia extraña, pero fuerte, muy fuerte.
Ya no pude más y decidí encender la luz. No podía creer lo que veían mis ojos, eran miles de lucecillas blancas que bailaban a mi alrededor, me rodeaban gentilmente... moví mi mano para espantarlas y de mis manos tambien salían luces pero diferentes como pequeños rayos de plata, entonces sentí conmoverse mi corazón. instintivamente supe que era él, mi papá...
Ya no pude más y decidí encender la luz. No podía creer lo que veían mis ojos, eran miles de lucecillas blancas que bailaban a mi alrededor, me rodeaban gentilmente... moví mi mano para espantarlas y de mis manos tambien salían luces pero diferentes como pequeños rayos de plata, entonces sentí conmoverse mi corazón. instintivamente supe que era él, mi papá...
Que venía a decirme que tambien me amaba. que estaba bien. que hay otra vida. que ahora es luz.
y no bién lo comprendí, poco a poco se fueron apagando. Fué un abrazo de su alma a la mía, gracias papi. te amo. No sé si les sirva de consuelo pero sé que ahora mi Dieguito...también es luz y está con Dios.