
Era tan feo el pobre que quisimos que tuviera al menos algo lindo jejee, se llama Bonito... y él está por demás feliz, cuando mi hijo lo trajo casi no podía ni moverse, estaba acostado en medio de la carretera aprovechando el calorcito del asfalto, pues había llovido todos esos días y hacía frio, más para un pequeño ser que no había comido en mucho tiempo. Lo trajo, lo bañamos, le dimos de comer, le dimos pertenencia...le dimos un hogar y afecto. Ahora es un cachorrito farandulero que hasta sonríe para las fotos :) Aquí lo vemos feliz después de su primer baño oficial jejeje. Incluí una foto al lado de un muñequito que tenía hace tiempo e increiblemente es igualito a él :) Te quiero mucho bonito...